El comercio cesureño cierra sus puertas como protesta contra la dirección única

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Los manifestantes aseguran que Pontecesures se convertirá en un «pueblo fantasma» Cerca de 200 personas se manifestaron ayer por las calles de Cesures en contra de la dirección única. Con este acto, el grupo de comerciantes mostró su malestar con este sistema de circulación, que afecta a las ventas en los locales. Según la organización el 90 por ciento de los locales cesureños cerraron sus puertas en señal de protesta. Quieren demostrar al tripartito que se ha equivocado con la dirección única, ya que «la paralización del comercio también influye en el resto del pueblo». Esta convocatoria obedece «a la falta de respuesta del gobierno local ante este problema que afecta a todo el pueblo».

23 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

CORRESPONSAL PONTECESURES La manifestación partió del puente cesureño a las 12,00 horas y recorrió las calles centrales bajo el lema «Non á dirección única». Coreando consignas como «tripartito dimite, el pueblo no te admite» y «Cesures unido, jamás será vencido», el grupo de manifestantes se dirigió hacia la N-550, por donde continuó su recorrido. Efectivos de la guardia civil de Tráfico se encargaron de avisar por megafonía a los conductores que circulaban por este vial. La circulación quedó cortada en este tramo de carretera, por lo que el tráfico tuvo que ser desviado hacia el centro del pueblo. El grupo de comerciantes, apoyados por vecinos de la localidad, se dirigieron hacia el Concello e intentaron entrar en las dependencias municipales. Al serles negado el acceso, hubo una protesta generalizada pero dieron marcha atrás para continuar su protesta por el centro del pueblo. Según los manifestantes, la implantación de la dirección única ha provocado un descenso en las ventas. Reconocen que el tráfico ha mejorado, pero lo atribuyen a que «ya no hay gente». «Pontecesures se convertirá en un pueblo fantasma, porque la gente ya no para aquí», aseguraron. Además, ahora el autobús «ya no para en el pueblo, sino que hay que ir hasta la carretera general». Según los dueños de los locales, algunos comercios tendrán que cerrar porque han perdido la mitad de sus clientes. Por su parte, el alcalde cesureño, Manuel Luis Álvarez, aseguró que la protesta fue pacífica pero no se respetó el recorrido establecido. Al parecer, en la propuesta de los comerciantes no se incluía el corte en la N-550. «Esto obligou a que camións de gran tonelaxe tiveran que discurrir polo casco urbán, que non está preparado para eso». Ante esto, el regidor aseguró que informarán a la Subdelegación de Gobierno, porque «todo o mundo ten dereito a manifestarse democráticamente pero respetando o acordado».