Miles de personas colapsaron los bares y calles de Cambados durante los seis días de la Festa do Albariño La Festa do Albariño de Cambados ha superado todas las expectativas previstas. Durante los seis días de celebraciones, miles de personas abarrotaron las calles del municipio para degustar algunos de los caldos que se servían en el paseo de A Calzada. Según, el alcalde, José Manuel Cores Tourís, sólo en los «stands» se debieron vender unas 25.000 botellas de este preciado caldo, aunque todavía hay que esperar a las cifras oficiales que aporten los distintos bodegueros que participaron en el evento. El regidor atribuye el éxito de esta edición al programa de actos que «atraeu a moita xente á Praza de Fefiñáns», destacó el alcalde.
07 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.REDACCIÓN CAMBADOS «Conseguimos superar tódalas expectativas», este es el balance que el regidor cambadés hace de la 48 edición de la Festa do Albariño. Y no es para menos. Las calles del municipio comenzaron a llenarse de gente a media mañana del pasado martes, cuando se inauguraron los nuevos «stands» de A Calzada luciendo una imagen muy mejorada. A partir de entonces, circular en coche o conseguir una botella de albariño se convirtió en tarea difícil para los asistentes al evento. Esa misma noche, tras el concierto de Fefiñáns, las calles de Cambados se llenaron de gente, algo inusual hasta ahora porque los días que se registraba una mayor afluencia eran los del fin de semana. Y lo mismo sucedió el miércoles. «Creo que a festa foi moi boa tamén para todo o sector hosteleiro de Cambados, porque tiveron que recoller uns bos beneficios», señala el alcalde. Así, a última hora del sábado, sólo los locales más previsores tenían mercancía para abastecer la demanda. El domingo, todavía había algunos dispuestos a continuar la fiesta y los fuegos artificiales que marcan el final de los festejos, fueron contemplados por unas ocho mil personas que abarrotaron el paseo marítimo, desde la playa de San Tomé hasta Tragove.