El Concello concede una prórroga de 18 meses a los promotores del Lara

La Voz

AROUSA

La alcaldía recurrirá a la demolición del edificio si las obras no comienzan antes del próximo 31 de diciembre Las oportunidades para dar una solución al edificio Lara tienen ya una fecha límite: el próximo 31 de diciembre. En el caso de que las obras de finalización del inmueble no comiencen antes de este tope, el Concello de Vilagarcía abrirá automáticamente un expediente para la demolición de las seis alturas que infringen la normativa urbanística. La decisión, adoptada ayer por la comisión de gobierno, se acompaña de una segunda medida. Ravella opta por conceder una prórroga de 18 meses para la licencia municipal, que caducó este mes. Pero sólo se hará efectiva si se cumple el requisito anterior.

31 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

SERXIO GONZÁLEZ VILAGARCÍA El alcalde de Vilagarcía, Javier Gago, lo anunció hace más de un mes: los propietarios del inacabado edificio Lara debían alcanzar un acuerdo sobre su futuro antes de fin de año. Ayer, la comisión de gobierno perfiló aún más esta decisión. Las obras de finalización del inmueble deben comenzar antes del próximo 31 de diciembre. De no ser así, la alcaldía abrirá un expediente de caducidad de licencia que, a la postre, desembocará en la demolición de las seis plantas ilegales. Y ello porque el Concello ha optado por conceder una última y definitiva prórroga a los promotores del Lara. Éstos, tras reunirse para abordar el problema, solicitaron una prolongación de 18 meses más para la licencia, que caducaba este mes. Ravella contesta ahora afirmativamente, pero lo hace con un decidido ultimátum: si no se cumple el requisito anterior _es decir, el comienzo de los trabajos antes del último día de este año_ los trámites para el derribo de las alturas que infringen la normativa se iniciarán de forma automática en enero de 2001. El caso es que, a pesar de las advertencias del Ayuntamiento, los propietarios del edificio todavía no han presentado una solución para rematar el esperpéntico inmueble. Al parecer, la titularidad de una de las plantas aún no ha podido ser definida, cuestión que ha impedido por el momento alcanzar un acuerdo. Ahora bien, con respecto a este punto el Concello no es menos claro: «Si no se aclaran es un problema exclusivamente suyo, han tenido 26 años para hacerlo y no han movido un dedo; esta es su última oportunidad», aseguran los responsables municipales.