BEGOÑA PASO EL PALOMAR
03 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.LOS AUTOMÓVILES PARA FARDAR. Llegaron a Vilagarcía como en los anuncios, con el aire agitando el pelo de los conductores. Coches para fardar, para llamar la atención o para cruzar las pocas sombras que quedan en las carreteras. Estuvieron en O Cavadelo y sedujeron al público por su aspecto extravagante y desenfadado (sobre todo si se compara con los utilitarios). Desde allí, se fueron hasta Rubiáns para hacer un alto en el camino, en el churrasco. Al precio de la gasolina, no es de extrañar que la churrascada parezca barata. TODO EL VINO QUE NO SE BEBE. El vino de Barrantes es mucho más barato que la gasolina y bien que se nota, que los bebedores no se molestan mucho cuando marcha por fuera de la boca y tiñe las camisetas y los pantalones. Digamos que forma parte de la alegría de la fiesta. También es la fiesta de los productos tradicionales, como el pan de millo en sus cestitas, para acompañar un cocina popular. Eso sí, el vino se sirve en vasos de plástico. ESPONTÁNEOS DE LA MÚSICA Y LA IMAGEN. Las fiestas, ya se sabe, son para disfrutar, y cada uno con los suyo. En Barrantes, a la Charanga NBA se le sumó un colaborador espontáneo dando palmas. Forma parte de la fiesta, al igual que los que quieren llevarse la fiesta hasta su televisor. Es cierto, como afirma la camiseta, que la «festa do tinto é de ter viño», pero no es menos cierto que para el recuerdo, lo mejor es el vídeo.