El Obra no entró bien en el choque, espeso en ataque y lento en defensa, llegando tarde a las ayudas. El Menorca lo aprovechó, con un gran McFadden y una excelente dirección de Zurbriggen. Pero hoy el equipo tenía un factor letal, Micah Speight, que completó un grandísimo partido más allá de su extraordinaria tarjeta desde 6,75, con un 7/10. También se hizo notar, y mucho, en defensa, con la ayuda de un mayúsculo Sergi Quintela que estuvo espectacular en la tarea. Por ahí fraguó la victoria en buena medida.
A pesar del 100-86, no fue un triunfo fácil. Ni mucho menos. Y el Obra tuvo que ganar el partido dos veces. Después de hacer lo más difícil, remontar y coger una jugosa renta de siete puntos en el último cuarto, se atascó en los minutos finales y concedió la prórroga bien forzada por un rival que, pese a ir casi siempre por delante, encontró argumentos para sobreponerse. En el tiempo añadido acabó desatándose el conjunto de Epi, de nuevo con un Micah Speight determinante. Es una victoria de un gran valor, porque el equipo supo sobreponerse a un día de mucha dificultad. Y no es fácil.