Menorca y Obradoiro, dos maneras distintas de calibrar la Primera FEB

ANDAR MIUDIÑO

XOAN A. SOLER

El club isleño, tras pasar por la ACB y refundarse, ve la categoría como un premio, el proyecto santiagués convive con las urgencias del ascenso

17 ene 2025 . Actualizado a las 21:21 h.

El Monbus Obradoiro cierra la primera vuelta esta tarde a las 19.30 horas en Menorca frente a un rival que se está mostrando especialmente fuerte como local en las últimas jornadas, con tres victorias consecutivas. Entre ellas, la que logró ante el Palencia en el estreno del 2025.

Es el colectivo del que procede Oliver Stevic, que está lesionado y no podrá jugar pero que formó parte de la expedición santiaguesa. El pívot observa que espera un rival distinto al de su etapa: «Es un equipo un poco diferente al del año pasado, cuando había tres cuatro jugadores de los que, podríamos decir, tenían protagonismo en el ataque. Ahora hay más que pueden aportar en el aspecto ofensivo. Lo que no cambia es que tienen su objetivo muy claro. Hasta ahora están en el buen camino».

Objetivo muy definido

Ese objetivo lo volvió a expresar el entrenador local, Javi Zamora, antes de la contienda: «Es una oportunidad única de disfrutar en Menorca de una liga como esta y tenemos que luchar mucho para intentar seguir en ella, reseteando después de cada partido y poniendo el foco en el siguiente, que para nosotros es como si fuese el último. Así vamos a plantear cada semana para intentar llegar al objetivo».

El tiempo va cambiando las perspectivas y lo que ahora se ve como una conquista en la isla antes era un premio menor. Porque el Menorca es otra de las muchas entidades con pasado ACB que tuvo que refundarse, ahogada por los números rojos. Militó en la máxima categoría cuatro campañas seguidas, bajó en la 08/09, subió en el siguiente curso, volvió a descender y de nuevo conquisto el ascenso. Pero renunció, por problemas económicos, y desapareció.

Tras cinco años de vacío, arrancó un nuevo proyecto en la EBA. Y el baloncesto vuelve a ganar terreno y predicamento en la isla. El Obradoiro, tras trece años seguidos en la ACB, confeccionó un equipo para volver lo antes posible, y esa urgencia le está pasando factura.

El colectivo de Félix Alonso se encontrará con un ambiente creciente en las últimas jornadas, tal y como avisa el propio Javier Zamora: «Bintaufa se está convirtiendo en nuestro talismán. En los últimos partidos ha habido un ambientazo y esta jornada coincide con Sant Antoni y que el partido es en casa, con ya más de una veintena de asociaciones deportivas confirmadas».

A todo eso le añade el tirón del rival: «Obradoiro es otro de los proyectos más potentes de la categoría, diseñado para recuperar su plaza en ACB, un equipo súper completo que invita a centrarse en uno mismo».

Los anfitriones tienen a todo el plantel disponible. Los visitantes no podrán contar, por segunda semana consecutiva, con Stevic. Y está por ver hasta dónde puede echar una mano Nacho Varela, por los problemas que arrastra en la espalda y que, en el mejor de los casos, le permitirán jugar algo mermado. El que vuelve es Andronikashvili, tras el viaje urgente que tuvo que realizar a Georgia por un asunto personal.