El Obradoiro busca la reacción mezclando física, química y defensa

ANDAR MIUDIÑO

XOAN A. SOLER

En las dos últimas victorias dejó al Valladolid en 61 puntos y al Oviedo en 65

14 ene 2025 . Actualizado a las 19:53 h.

Verse por debajo de las expectativas ocasionó un terremoto en el Monbus Obradoiro en el mes de diciembre. Primero el club fichó a Balvin y Andronikashvili para cubrir los huecos dejados por Tomeu Rigo y Toms Leimanis. Se lesionaron un escolta y un base que también podía jugar al dos y llegaron un cinco y un base-escolta de otro corte. Días después la derrota ante el Fuenlabrada acabó costándole el puesto a Gonzalo Rodríguez. Y el día de Navidad se anunció la llegada de Félix Alonso al banquillo. Arrancó con dos derrotas, contra el COB y en Alicante. Y acaba de encadenar dos victorias, ante el Valladolid en la Copa y frente al Oviedo, en las que el equipo ha dado un paso al frente. Sobre todo en defensa.

Esta es la asignatura en la que más se está centrando el cuadro técnico, y uno de los pilares sobre los cuales pretende edificar la reacción. Los otros dos, la física y la química, están más asentados.

El Obradoiro fue capaz de dejar al Valladolid en 61 puntos y al Oviedo en 65. Ese nivel en la contención es el que le permitió sacar adelante dos encuentros en los que no estuvo tan efectivo a la hora de atacar. Y es un dato que no pasa inadvertido a los jugadores.

Brad Davison lo explica de manera clara: «Si estás bien en defensa siempre vas a tener una oportunidad de ganar, incluso cuando no tienes buenos porcentajes en el tiro o no tomas buenas decisiones en ataque. Estamos con un sistema nuevo, que necesita algo de tiempo para la adaptación, pero empezamos a hacer clic». Aplica la misma reflexión a la hora de estructurar y dar con la fórmula en la parcela ofensiva: «Estamos intentando asentar los sistemas y las jugadas. Hemos tenido cinco partidos muy seguidos».

Álex Galán también vincula directamente las dos últimas victorias a la mejoría en defensa: «Atrás hemos dado un paso adelante. Delante todavía estamos espesos. Coger confianza desde la defensa nos viene muy bien».

Ante el Valladolid y el Oviedo el Obradoiro también consiguió sortear una materia que se le venía atascando, la de los finales apretados en los que se acababa diluyendo. En este caso, Félix Alonso siempre rompió una lanza a favor de la preparación física del equipo, cada vez que fue preguntado al respecto. Por ese frente, el de la física, no ha visto problema alguno en ningún momento.

Y lo mismo sucede con la química. A pesar de que los resultados no están siendo los esperados, el vestuario, tal y como decía Alonso Grela a la conclusión del choque con el Oviedo, «es una piña, un lujo».

Un buen indicador suele ser el comportamiento del banquillo, las secuencias que va dejando el partido, como se puede ver en la foto que acompaña, con tres pesos pesados (Quintela, Micovic y Balvin) y el canterano Pablo Harguindey celebrando un triple.

En ese capítulo, el de la química, también ayuda mucho Sar. Lo reconoce Davison: «Siempre están preocupados por nosotros y animan mucho. Les estamos muy agradecidos y lo seguiremos dando todo. Estamos en una fase de cambios, creo que están por venir grandes cosas, pero eso lleva su tiempo. Y sentir que están con nosotros es muy importante».