Se puede decir que el Obradoiro jugó uno de los mejores partidos de la temporada, pero no pudo ser. Aunque la salida no fue muy esperanzadora, con un parcial de 0-10 del Barcelona, el Obra fue poco a poco cogiéndole el pulso al partido de la mano de un gran Scrubb (¡Ha vuelto!). En el comienzo del segundo cuarto se empezó a ver el cariz que iba a tomar el partido… El cambio defensivo realizado por Moncho hizo que el rival no estuviese tan fluido en ataque y esa defensa en zona acabó desesperando a los jugadores de Grimau. Grandes minutos de Blazevic, hay que sumarlo a la causa. El descanso llegó con una desventaja de solo dos puntos, estábamos vivos. El tercer cuarto fue esperanzador, con un inspirado Howard que levantó a los espectadores de sus asientos. La gente soñaba con la victoria.
En los primero minutos del último cuarto se dio una jugada que fue clave: Vesely, jugador que nos estaba generando muchos problemas, cometía su cuarta falta y en esa jugada le señalaban una técnica, lo que suponía su expulsión. Sin embargo, lo que era una buena noticia se torció porque fallamos los tres tiros libres de que disponíamos. Aún quedaba mucho partido pero el Barça olió sangre, cogieron una pequeña ventaja que supieron administrar perfectamente y se llevaron el partido.