Granada

Miguel Gómez EL ESCÁNER

ANDAR MIUDIÑO

PACO RODRÍGUEZ

25 nov 2023 . Actualizado a las 23:34 h.

Esta mañana abrí la nevera y encontré dentro un enanito, muy parecido a Lluís Costa, haciendo malabares con media docena de huevos. ¿Tú quién eres? -le pregunté. «¿Yo? Soy la leche». Más allá de un par de triples en carrera, le costaba al Obra atacar la defensa granadina. En cambio, Lluís Costa, el de verdad, y Cheatham veían aro con demasiada facilidad. Con Marek al cuatro parecíamos haber encontrado una ventaja, pero, si no metes, es como pelarle los langostinos a tus hijos: a ti te huelen las manos y ellos se los comen.

En el segundo cuarto mejoró el Obra en defensa y estuvo acertado en el triple (7 de 14 al descanso). Del 15-24 del primer cuarto pasamos a un 40-43. Primer espejismo.

El tercer cuarto volvió a coger color andaluz. Con mucha actividad de manos volvieron a atascar el ataque local. Cheatham, desde el cuatro abierto o cuerpeando con Tinkle y Lluís Costa llevaron la ventaja visitante a diez puntos. El tiempo muerto de Moncho y la entrada a pista de Kovliar y Suárez frenaron la escapada granadina pero no recortaron la desventaja.

Un parcial de 4-0 acercó al Obra a cuatro puntos en el inicio del último cuarto: segundo espejismo. Con Costa mandando y anotando, crecidos delante (5 jugadores en más de 10 puntos) y detrás (favorecidos por el criterio arbitral del sigan-sigan: 1 falta en 5 minutos) volvieron a irse de 13 puntos. Y no hubo más espejismos. Al Obra ya no le salía nada y Pablo Pin fue a degüello, e hizo bien, por mucho que nos doliese a los aficionados locales, a por cada punto del average. Ojalá no pase de anécdota su último triple.