Menuda impresión

Manuel García Reigosa
M. G. Reigosa EL PERISCOPIO

ANDAR MIUDIÑO

Sandra Alonso

03 oct 2023 . Actualizado a las 22:02 h.

A lo largo de estos años son unas cuantas las referencias a que el Obradoiro está haciendo una gran labor en la macrogestión y no atiende con la misma eficacia la microgestión. Y el panorama empeora.

 El Diccionario de la Real Academia Española recoge entre las acepciones de la palabra impresión las tres siguientes: acción y efecto de imprimir; efecto o alteración que causa en un cuerpo otro extraño; efecto o sensación que algo o alguien causa en el ánimo.

Lo que le está pasando al club con los carnés físicos en este inicio de curso es impresionante. No llegaron a tiempo para la primera jornada, ante el Palencia, por un problema de «impresión», a tenor de un correo explicativo enviado a los abonados y que en muchos casos fue a parar a la bandeja de spam, por lo que a más de uno le habrá pasado inadvertido. Han pasado diez días y no hay novedades.

 Con ocasión de la visita del Bilbao, en la segunda jornada, no ha llegado ningún correo. Y a quienes hayan llamado a Sar o se hayan acercado a las oficinas para interesarse por el caso les habrá causado impresión saber que persisten los problemas de impresión, y se habrán ido con la impresión del asombro.

Y si uno pregunta por el responsable, para tratar de obtener una respuesta algo más precisa, se encuentra con que no se sabe quien está al volante.

Duele ver esta situación, porque es fácil entender el enorme esfuerzo que supone sostener en la ACB un club como el Obradoiro, en un municipio que no llega a los 100.000 habitantes.

Ojalá que el episodio de los carnés, visto con la perspectiva del tiempo, sea percibido como una anécdota, como una excepción, como algo que tiene difícil explicación pero que sucedió y no pasó de ahí.

El club cuenta con una gran ventaja, porque el obradoirista es más de comprensión que de impresión, incluso «rosma» menos, y suele ser de natural agradecido.