El Obradoiro falla con la espada

Manuel García Reigosa
M. G. REIGOSA SANTIAGO / LA VOZ

ANDAR MIUDIÑO

Paco Rodríguez

Gonzalo Rodríguez subraya que el equipo sabe buscar sus ventajas y tiene asentada su identidad, pero «el acierto va y viene»

08 mar 2022 . Actualizado a las 20:12 h.

«Nuestro desacierto ha sido clave en el devenir del partido». «Hemos estado oscuros en el acierto». Son reflexiones de Moncho Fernández a la conclusión de los partidos ante el Barcelona y el Tenerife. En el primero el equipo hizo 5/23 en triples. En el segundo un 9/28 que entra en el terreno de lo aceptable. Pero falló sus siete lanzamientos desde detrás del arco en el segundo cuarto y se fue al descanso con un 3/15. En la segunda mitad anotó 6/13 y por ahí le aguantó el pulso al equipo insular.

La estadística también dice que el equipo no estuvo fino en la larga distancia en Gran Canaria, con solo 6/25, a las que sumó 24 pérdidas de balón. Y aun así tuvo opciones de llevarse el partido.

Contra el Betis firmó 11/37 y ante el Andorra, pese a ganar la contienda, el dato de los triples tampoco fue bueno: 5/22.

Autoanálisis

El Obradoiro no es equipo que rehúya la autocrítica. De hecho, el análisis de todos sus partidos, tanto ganando como perdiendo, es constante. Y el diagnóstico dice que el colectivo está haciendo las cosas bien, pero falta puntería. Es como los toreros que completan una buena faena con la muleta y no logran coronarla con la espada.

Gonzalo Rodríguez, ayudante de Moncho Fernández, pone el acento en esa lectura: «El análisis que hacemos cuando los porcentajes del equipo o de un jugador no son los esperados nos lleva a buscar si los tiros se están realizando en las situaciones y las posiciones que entendemos que son buenas. Y eso lo estamos haciendo bien».

Abunda en la radiografía que hace sobre el juego del equipo: «Nuestra identidad siempre suele estar bastante asentada a estas alturas de temporada, y esta no es una excepción. Estamos trabajando bien las ventajas, encontrando los tiros que pretendemos encontrar. Los jugadores saben a qué queremos jugar, cómo atacar cada defensa que nos plantean».

Lo que no se puede controlar es «el acierto, que va y viene». Ahí es difícil intervenir.

Insiste en que el problema sería realmente preocupante si el «el rival te lleva a hacer tiros forzados y no los que tú quieres». Pero esa no es la razón de los bajos porcentajes en este tramo de temporada. «Si los jugadores no supieran cómo moverse sin balón ante una defensa determinada, o cómo continuamos un sistema si nos defienden una línea de pase, por citar dos ejemplos, la situación sería muy preocupante».

También descarta que haya un bajón físico detrás del desacierto porque «el equipo está muy bien trabajado».

No perder la confianza

La clave está en la confianza, en no perderla o, llegado el caso, recuperarla. Gonzalo Rodríguez apunta claramente en esa dirección: «Cuando uno está acostumbrado a unos porcentajes y falla más de lo habitual es normal que haya un bajón de autoconfianza. Ante eso, la fórmula es seguir insistiendo y liberar un poco mentalmente al jugador, que piense que hay más cosas que el tiro, que se puede ayudar en más facetas, y que acabarán entrando».

Si hubiese que personificar en un jugador, casi todas las miradas se posarían en Ellenson. «Es un gran tirador y ahora mismo no está metiendo —indica el ayudante de Moncho Fernández—. Es el primero que lo sabe. Lo grave sería que deje de buscar sus tiros. Su ética de trabajo es buena. Y su aportación ha subido en aspectos como la defensa o el rebote, además de que nos da mucho equilibrio».