El técnico del Zaragoza destaca la fidelidad del equipo santiagués a una identidad
07 feb 2021 . Actualizado a las 00:07 h.Sergio Hernández no escatimó elogios para el rival, por su identidad y por las circunstancias en las que le tocó afrontar la contienda: «Era una clásica guerra de ritmos ante un equipo al cual respeto muchísimo. Como ya dije en la previa, valoro mucho a los equipos que ganan y pierden con una misma idea, y Obradoiro es uno de ellos. Además, también fue uno de los equipos afectados por esta situación y tuvieron muchísimos problemas para entrenar a partir de su vuelta».
Una vez situada su opinión sobre el adversario, añadió: «Así todo, con un equipo como Zaragoza enfrente, que intenta llevar al equipo contrario a su ritmo, compiten de una manera increíble y no pierden su esencia, permanentemente. Te castigan con las mismas situaciones. Creo que en el último cuarto pudimos dar lo mejor de nosotros y subir las líneas más todavía, a pesar de nuestro cansancio también, para complicarlos, obligarlos a poner la bola en el piso, sacarlos de su juego de pase. Solamente hubo una ocasión en la que nos castigan con un tiro de tres puntos y la festejan mucho porque estaba claro que los habíamos sacado de su juego. Esa guerra, en algún momento la pudimos ganar nosotros, pero nos costó mucho trabajo, y por eso valoramos tanto el triunfo».
Juego de tiradores
Sergio Hernández explicó la manera de tratar de neutralizar el baloncesto del Monbus Obradoiro para su columna exterior: «Ellos juegan permanentemente salida de tiradores, bajando y flex para el tirador, una situación que la tienen totalmente asentada. Jugar con John, Harris y Nico mucho tiempo nos permitía emparejar esa situación, cambiar, no darles mix match. Con el único que tratábamos de no entrar en esas situaciones era con el que defendía a Birutis o a Enoch, que la verdad es que así y todo nos hicieron daño».