Caballeros de la canasta cuadrada


Déjate de Cohen, Waits o Sisa -me asaltó el otro día un amigo en la calle- y cita referencias actuales como Sergio Ramos, Christopher o el DJ Mario. Me puse a buscar alguna canción del DJ ese en Youtube y resultó no ser cantante sino jugador del FIFA. Ahora sí que me has matado, pensé, y el que se murió, divinamente, eso sí, con qué parsimonia, con qué gradación, fue José Luis Cuerda.

De salida tomó el mando Baskonia. El acierto de Brodziansky desde el triple y de Kravic en la pintura igualaron el partido pero, finalizando el segundo cuarto, dos errores infantiles permitieron a los locales irse al descanso con 6 puntos de ventaja. Que quería yo hablarle de Dostoievski -dijo Cuerda. Llevadme a este con Terry Jones -ordenó San Pedro a un grupo de arcángeles que pasaba por allí. A la vuelta de los vestuarios, aprovechando que, tras fallar un triple, el Caballero Negro Obradoiro había dejado desprotegida su defensa, el Rey Arturo Shengelia le cortó un brazo a la altura del hombro. Se desangraba el Obra y Moncho, sin resultado alguno, trataba de animar a sus jugadores: ¡No sois negros, sois minoría étnica! Hasta 15 triples seguidos fallaría el Obra mientras el Rey Arturo Shengelia le iba cortando el otro brazo, una pierna, la otra…

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