Partidazo para no perdérselo

Tito Díaz EL ESCÁNER

ANDAR MIUDIÑO

Partido importante para el Obradoiro este sábado en Sar. Y por varios motivos. El primero, por tratar de romper la racha de derrotas y recuperar las buenas sensaciones de principio de temporada. El segundo, por jugar, y en casa, contra un rival directo para el siempre primer gran objetivo del club, la permanencia. Y, finalmente, porque una victoria puede volver a enfocar la situación y hacer ver a todos que mirar hacia arriba, hacia la Copa, aún no es imposible.

Pero llega el GBC, un equipo que lo está haciendo muy bien tras ascender de la LEB, y con el entrenador que los subió, Porfi Fisac. Un entrenador que conoce perfectamente la ACB, y que además sabe transmitir a sus equipos el carácter y la energía que se necesita para competir siempre al máximo. Los hace navegar al límite, incluso a veces por encima de sus posibilidades. Con una plantilla equilibrada y bien construida, con jugadores con mucha hambre, bien por venir de la LEB, prácticamente la mitad de la plantilla, o bien por querer reivindicarse como jugadores importantes en la ACB. Es el caso de Cherry, el experto Van Lacke (37 años), Clark, Swing, Agbelese… Y con una estrella, Henk Norel, que lo había hecho bastante bien en Zaragoza en las últimas temporadas, pero que en esta se está destapando. Con 14,1 puntos, 8 rebotes y 21,4 de valoración media es una de las estrellas de la Liga Endesa. Tienen un buen reparto de minutos, y los roles bien definidos en ataque. En defensa saben muy bien a qué juegan, a quién conceder tiros, y en dónde, y a quién no.

Un equipo complicado, pues, y que llega en buena dinámica de resultados. Al contrario que el Obra, un tanto espeso tras un inicio espectacular.

Pero la mejor manera, ¿la única?, de cambiar esta dinámica, esta mala racha, es volver a ganar. Y es un muy buen momento para hacerlo.

El Monbus Obradoiro ya ha demostrado esta temporada que puede defender muy bien y que tiene mucho baloncesto. Toca volver a demostrarlo, sobre todo a si mismos. La tarea no es fácil. Aparecieron las dudas, pero es el momento de eliminarlas.

Partidazo para no perdérselo. Porque, además, el Obra necesita, tal vez más que nunca esta temporada, recuperar la «magia de Sar».