Nueve jugadores por encima de los 15 minutos de juego, doce jugadores siendo protagonistas en algún momento del partido. Todos reman en la misma dirección, cualquiera puede jugar y dependerá de su estado de forma el que tenga más minutos o menos. Es un Obradoiro con el mejor fondo de armario de los últimos años.
La victoria frente a uno de los equipos más en forma de este inicio de campeonato fue un claro ejemplo de lo que puede ser capaz este Obradoiro. Y más porque fue lejos de nuestro fortín de Sar. El Obra impuso su ritmo de posesiones largas y cocinadas para encontrar siempre buenos tiros o situaciones cuando menos ventajosas. Y ahí siempre manda el acierto. Y el equipo de Moncho Fernández sí lo tuvo, sobre todo en el tercer cuarto.
Tres buenísimas defensas faltando 90 segundos, sumadas a dos acciones repletas de talento, una de Thomas (me encanta este jugador) y el triple de Pozas (clave en este inicio de temporada), le dieron al cinco compostelano una victoria trabajada a base del juego colectivo y el manejo del ritmo del partido. Cuarta victoria que acerca al Obradoiro un poco más al objetivo final.
Ahora, el equipo va a Murcia, una cancha y un equipo de buenas sensaciones recientes. De las malas, ya ni nos acordamos. En Murcia, vamos a por la quinta.