Un mal día

Tonecho Lorenzo EL ESCÁNER

ANDAR MIUDIÑO

12 may 2016 . Actualizado a las 09:29 h.

El sino del Obradoiro es el de un equipo sufridor, de los que aconseja a sus aficionados vivir con un cardiólogo a la izquierda y un psicólogo a la derecha. Por eso se saborean tanto los objetivos cuando se consiguen. Y esta vez toca esperar, porque en Tenerife el equipo no fue capaz de conseguir esa victoria tan deseada.

No fue el mejor día del conjunto que dirige Moncho Fernández. Incluso en ocasiones se echó en falta algo más de intensidad o concentración, que ya es raro. Visitaba una pista maldita, en la que ya otras veces le costó mucho entrar en juego. Y se repitió la historia. A pesar de todo, y de que no le salió casi nada, durante más de treinta minutos estuvo dentro del partido.

En Tenerife salió casi todo al revés. Con un porcentaje de acierto que no llegó al 30 % es muy difícil, por no decir imposible, conseguir la victoria. Se fallaron muchas canastas que parecían hechas. Y se encajaron algunas que semejaban demasiado sencillas para el rival.

Partidos así también forman parte de una temporada, aunque quizás esta vez duela un poco más porque el triunfo tenía un gran premio. Lo mejor es pasar página cuanto antes, olvidar este encuentro y poner toda la atención en el del sábado en Andorra. Porque lo que sí se ha ganado el equipo es el margen para que derrotas como la de ayer se puedan compensar.