Ribadeo, donde toda la vivienda se vende pero apenas se construye

A.Q. RIBADEO / LA VOZ

RIBADEO

XAIME RAMALLAL

27 oct 2025 . Actualizado a las 18:11 h.

Sabido es que la escasez de vivienda nueva y los elevados precios de la poca existente o en construcción es uno de los grandes problemas del país, que se evidencia en zonas con un elevado potencial de crecimiento, como es el caso de Ribadeo. En Ribadeo, como en muchas otras localidades, encontrar un piso para vivir se convierte en una misión titánica. Sin embargo, y en esto coinciden los promotores, toda la que se construyese se vendería. Entonces, ¿dónde está el problema? En la prudencia y las heridas causadas por la crisis del 2007, que aún está muy presente y hace que los constructores que la superaron opten por ser precavidos en mercados de cierto riesgo, esto eso, con precios elevados.  Así, vemos como sí se construyen viviendas unifamiliares, pero los nuevos edificios apenas se limitan a retomar las obras que estaban paralizadas en Foz y Barreiros, por el abaratamiento de costes que conlleva. Pero ocurre que en Ribadeo no hay. A esto se unen otros dos factores: la escasez de personal y la inestabilidad de los precios de los materiales de la construcción, que complica ajustar los márgenes de rentabilidad a futuro. En Ribadeo hay varios importantes proyectos de urbanizaciones que esperan por un mejor momento guardados en un cajón. Si a este panorama le unimos que el mercado de alquiler es cada vez más limitado, con los propietarios de vivienda dedicándolos mayoritariamente a alquiler turístico, nos encontramos con que Ribadeo tiene un grave problema: se construye poco y caro.

Frente a esta situación tenemos por un lado la iniciativa privada, cuya situación ya he referido, y por otro la pública, con la creación de vivienda social que desde hace años anuncia la Xunta con el Plan Rexurbe (por otro lado limitada a habilitar apenas una decenas de pisos), sin iniciarse ni con visos de hacerlo a corto plazo. Las dos ruinas que adquirió la Xunta en el casco viejo siguen igual que siempre, salvo por los carteles colocados en los restos de las fachadas, ya deshilachados y mellados por el tiempo.

Esa es la paradoja de Ribadeo: se vendería toda la vivienda que se construyese, pero apenas se construye, conformándose cada vez más un mercado inmobiliario elitista y constreñido. Los promotores prefieren apostar por Foz y Barreiros, con una oferta de vivienda más asequible y en mayor medida en Barreiros enfocada a la segunda residencia. En el concello barreirense se pusieron este año a la venta pisos desde poco más de 60.000 euros, con una promoción de medio centenar de viviendas de la que ya solo queda una a la venta.