Los emigrantes de Mondoñedo dejaron huella en la colectividad y en la ciudad

MARTÍN FERNÁNDEZ

MONDOÑEDO

ARCHIVO MARTÍN FERNÁNDEZ

Se agruparon en torno a cuatro sociedades en Buenos Aires

12 jul 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Los emigrantes de Mondoñedo en Argentina resultaron determinantes para la colectividad tanto por su decisiva participación en el origen del Centro Gallego como en su desarrollo. Y lo fueron también para su ciudad al colaborar en obras e iniciativas que dejaron una profunda huella, física y espiritual, en ella. En Buenos Aires, se agruparon en torno a cuatro sociedades: el Orfeón Mindoniense, Mindonienses en la Argentina, Hijos de Mondoñedo y Mondoñedo y sus Distritos.

Mindonienses en Argentina nació en abril de 1904. Su alma máter fue el hacendado José María Miranda Luaces, cofundador y gerente del Banco de Galicia y Buenos Aires, propietario del comercio Miranda y Cía, presidente de la Sociedad de Socorros Mutuos, gerente de la Compañía Aurífera de Galicia y dueño de terrenos sobre los que se levantó la ciudad de Rafael Calzada, cofundada por él y en la que presidió la Junta de Fomento para su desarrollo… Miranda promovió el 13 de septiembre de 1903 una romería en Palermo para celebrar la fiesta de los Remedios. Eco de Galicia dice que asistieron, entre otros, Claudio Trigo, Joaquín Serrano, Manuel López, Ramón Díaz Portas, Aniceto Saavedra, Gervasio Rey, Antonio, Andrés, Justo y Pastor Mancebo, Jacinto Baamonde, Francisco Barro, Antonio Fernández, Eugenio Otero, José R. Sánchez, Francisco Otero, Alfredo Leiras y Jesús Barreiro (de Viveiro) y José A. González (de Ribadeo), los dos amigos de Mondoñedo.

Directiva y romería

Poco después, el 1 de abril de 1904, los mindonienses crearon una asociación para unirse, organizar una nueva edición de los Remedios y recaudar fondos para donar al Hospital de San Pablo aparatos de cirugía de los que entonces carecía. La comisión que nombraron tenía a Miranda Luaces como presidente, Pastor Mancebo, vicepresidente; Claudio Trigo, tesorero; Andrés Mancebo, secretario; y Joaquín Serrano, Aniceto Saavedra, Manuel López, Antonio Mancebo, Cristóbal Calaza y Francisco Otero, vocales. El representante en Galicia era Dodolino Trigo, director de La Voz de Mondoñedo. En la romería de ese año participó el Orfeón Mindoniense, oficiaron misa solemne los curas de Mondoñedo Manuel Somorrostro, Ricardo Pérez Cabanela y José Díaz Rico y hubo banquetes, bailes y diversiones varias. José A. González vendió mesa por mesa medallas conmemorativas para recaudar fondos para el hospital y se escuchó, con emocionada expectación, una grabación con el repique de las campanas de la Catedral. Al final, Miranda leyó un mensaje de su sobrino político, Emilio Tapia Rivas, -casado con una hija de su hermana Dolores- que dirigía El Norte de Galicia, era diputado provincial (luego presidente) y líder del conservadurismo lucense. Así comenzó la andadura societaria de Mondoñedo en Argentina, pionera y ejemplo de las entidades gallegas: con una romería para celebrar la patrona y un acto solidario con su tierra.