Fueron retratados por Xaora Fotógrafos solo con máscaras, elaboradas por 133 artesanos a petición de la directora del centro, Fátima Fernández
07 oct 2022 . Actualizado a las 05:00 h.Un total de 130 fotos, que hasta el día 20 de octubre se exhiben en Pamplona y que se recogerán en un libro, muestran la vulnerabilidad y la fortaleza de los usuarios de la residencia y el centro de día de Foz, que gestiona Idea. «Miradas» es el resultado de una iniciativa ideada durante la pandemia por la directora del geriátrico focense, Fátima Fernández, que involucró a Xaora Fotógrafos y a 133 artesanos de distintos lugares del mundo.
«Miradas» surgió como proyecto de arteterapia, cuando Fernández advirtió la falta de comunicación entre trabajadores y usuarios que provocaba durante la pandemia la necesidad de utilizar equipos de protección individual y mascarillas. «Había unha barreira moi importante, e aqueles que tiñan deterioro cognitivo sufrían medo. Non te podían ver e non te recoñecían», explica. Este obstáculo acentuaba los cuadros depresivos de los residentes y la sensación de aislamiento.
De este modo, pidió a más de un centenar de personas que enviasen máscaras con distintos diseños. Participaron en la iniciativa solidaria desde aficionados hasta artesanos profesionales, y de distintas procedencias, llegando material de Argentina, Chile o Reino Unido.
Una vez terminado el confinamiento duro, los usuarios posaron con las máscaras, aunque sin maquillaje, vestuarino ni decorados, en el estudio de Xaora Fotógrafos. Las fotos muestran, expone Fernández, la capacidad de supervivencia. «Para min transmiten que a nosa idea da terceira idade ten que cambiar Eles pasaron moito medo, pero nas imaxes mostran moita expresividade, percíbense as gañas de vivir que teñen», resalta.
«Coa pel espida dos usuarios queriamos afastarnos da superficialidade e que se vise ás persoas que hai detrás. Tamén amosar a estocididade e a dignidade que esta xente tivo durante a pandemia, foron o sector de poboación máis castigado e a priori máis vulnerable, pero tamén o que mellor aceptou a situación», explica Maider Pumariño, de Xaora Fotógrafos.
Las sesiones fotográficas duraron meses, pero la humanidad de los mayores hizo agradable el esfuerzo. «Eles non estaban acostumados a posar sen roupa pero estiveron xenial», remarca Pumariño, que asegura que recibió «unha lección de vida» por parte de los fotografiados.