«Levade os ocaliptos pa Asturias, deja a los gallegos en paz, a merda que a recolla Armando, pensemos en m3 de aire limpio, ¿canto che paga Altri por facerlle campaña? Dentro de 30 anos incrementaranse os enfermos por cáncer, Armando ¿no te cansas?». Esos y no otros son los argumentos, en algún caso las lindezas, con que los opositores a Altri tratan de sostener su postura frente a los que discrepan de su negativa. No tratan de convencer, tratan de imponer; no argumentan, descalifican, convencidos como están de ser los únicos legitimados para hablar de algo que, por otra parte colisiona con lo que dicen defender, porque vamos a ver, cuando hablan de reindustrialización, así non, ¿pueden explicar cómo tienen pensado hacerla y con qué? ¿Qué entienden por reindustrializar?
Reindustrializar, en zonas rurales, sin asumir cierto coste ambiental es imposible, incluso absurdo plantearlo, pero despreciar una propuesta como la de Altri que asume la normativa medioambiental (si no, no se le aprobará el proyecto, tampoco por parte de la UE), que proyecta impacto económico en la totalidad del rural gallego, que sería fuente de empleo en toda la Comunidad, es peor que absurdo, no es razonable sobre todo cuando el argumentario de los negacionistas se sustancia en “porque no me gusta”.
O conocen algo más sostenible que implantar en la comunidad una planta transformadora de la materia prima que se produce aquí (madera en A Mariña, en la provincia, en el Occidente), y que repartirá entre nosotros buena parte del valor añadido generado. Piensen en ello, y cuando encuentren la respuesta compártanla.
* Armando Álvarez, portavoz del PP de Vegadeo.