El Ribadeo ha perdido solo dos partidos de siete desde la llegada de Iván González, de 37 años, que ya es el segundo máximo goleador del equipo
26 ene 2016 . Actualizado a las 16:12 h.A base de goles y buenas actuaciones ha zanjado Iván González el debate que se abrió entre la hinchada del Ribadeo a raíz de su llegada al Pepe Barrera. No estuvo en tela de juicio su calidad, sino su edad (37 años) y, sobre todo, su ilusión después de tanto tiempo compitiendo en clubes de la talla del Compostela, el Lugo y el Ourense, entre otros. Dos meses y medio después ya casi nadie duda de que su incorporación ha sido un acierto de la junta directiva que encabeza Víctor López. Siete partidos, de los que el Ribadeo ha perdido solo dos -ante el Noia (2-0) y el Deportivo B (3-1)-, bastaron al delantero noiés para ganarse la confianza del público y cazar a David Rodríguez en el segundo puesto del ránking de los goleadores de la plantilla, encabezado por Rafa Casanova con siete dianas.
A Iván González no le sorprenden las suspicacias que generó su fichaje ni tampoco su rápida adaptación al conjunto que ahora gobiernan Germán Campos y Fiz Rodríguez. «Es normal que la gente piense mal en un primer momento, pero, como ya dije en su día, si no tuviera fuerzas ni ilusión no estaría aquí, compitiendo en una categoría tan exigente como es la Tercera División», aseguró. De hecho, la posibilidad de volver a jugar en Tercera fue determinante para aceptar la propuesta que le presentó del Ribadeo. «La Preferente no acababa de llenarme y aquí estoy disfrutando y recuperando la motivación que me faltaba en el Laracha», asegura. Otros clubes de categoría superior también llamaron a su puerta, pero optó por el desafío más complejo. «Me van los retos», confiesa.
«Falta suerte»
A pesar de que su equipo sigue hundido en las últimas posiciones, Iván González confía ciegamente en la salvación. Hay mimbres. «Tenemos mucha ilusión, mucha moral, una afición que siempre nos apoya... Y además el ambiente en el vestuario es inmejorable. Solo nos falta un poco de suerte para empezar a ir hacia arriba», concluyó diciendo.