En prácticamente tres de cada cuatro ayuntamientos gallegos el 2010 se ha cerrado con más gente mano sobre mano. Con más parados. Es decir, con una mayor fractura social. En 232 municipios, de los 315 existentes, la carta a los Reyes Magos no puede pedir otra cosa: más trabajo. La última encuesta del CIS ha certificado sobre el papel lo que se percibe en la calle: el empleo (la falta de él, se entiende) es hoy el principal problema. En apenas cuatro meses, esos 232 municipios -como los otros 83 en los que por fortuna se rebajó el desempleo-, entrarán en campaña electoral. No lo duden: todos los candidatos a alcalde pondrán como prioridad absoluta la creación de empleo, con inconcretas promesas que, lamentablemente, no cumplirán. Porque ni tienen competencias ni disponen de una varita mágica.