Cuando las cotizaciones de las especies que capturan tradicionalmente están incluso más bajas de lo que se considera normal para un mes donde el consumo se reduce, armadores y tripulantes de diez pesqueros con base en Celeiro han decidido cambiar de caladeros y, temporalmente, de puerto de operaciones, para participar en una pesquería estacional como la de la caballa. Prueban suerte, con la esperanza de que al tratarse de un producto de temporada se pague más que otros que hay a lo largo del año. La Confraría de Pescadores Santiago Apóstolo ha tramitado los permisos para que esos pesqueros puedan faenar en aguas interiores de Cantabria y de Euskadi. A partir del próximo mes, las tripulaciones se trasladarán a las zonas de esas dos comunidades donde se detecte más caballa y, en la medida de lo posible, procurarán desplazarse por carretera para ver a sus familias durante el fin de semana. Las embarcaciones que prevén participar en la costera de la caballa son cerqueros y lanchas artesanales: Segundo María Oliva, Nazaret e Lucía, Nuevo Cielo Azul, Safran, O Xilgueiro, Pilar Teresa, Marino José, Cabaleiro Un, A Gaveira y María San José. Sus capturas las venderán en los puertos donde descarguen. Buena parte de esa producción se destinará a las fábricas conserveras.