Varios ejemplares de tortugas y delfines han aparecidos muertos varados en los últimos días en el Principado de Asturias. De ellos, dos delfines listados fueron recogidos en los arenales de Peñarronda (Tapia-Castropol) y en la playa de Bouzo, en Valdés. Otro delfín común apareció en la playa de San Juan de Nieva (Castrillón). Pero la más llamativo ha sido que varasen dos tortugas laúd, en las playas de Llumeres (Gozón) y en la de Rodiles. «Estos quelonios, antaño abundantes en nuestras aguas, sufren por desgracia una drástica recesión, estando considerada especie amenazada, cuando realmente debería ser de especien en extinción», señaló respecto a las tortugas laúd Luis Laria, presidente de la Coordinadora para el Estudio y Protección de las Especies Marinas (Cepesma), con base en Luarca. «En los últimos 5 años -añadió-, estas grandes tortugas no han sido registradas en los varamientos que Cepesma controla en nuestras aguas. La tortuga laúd Dermochelys coriacea es la mas grande de las tortugas existentes en nuestro planeta, alcanzando en ocasiones mas de 550 kilos de peso, es considerada realmente mas antigua que los propios dinosaurios datada en mas de 140 millones de años y la mas adaptada a la vida acuática». Las causas más habituales de muerte suelen ser la ingesta de plásticos, la alteración de las zonas de puesta por las infraestructuras y el turismo y las muertes cotidianas por captura accidental en artes de pesca.