El plus de resistencia era un desarreglo contable. En el agónico final de la legislatura anterior, coincidiendo con la campaña electoral, el bipartito se empeñó en proclamar que el huracán que ya azotaba al resto de España iba a morir en Galicia en forma de tormenta tropical. Y se basó para ello en crecimientos exiguos del PIB (el 0,1% en el tercer trimestre del año pasado), que permitieron ahuyentar de los titulares de prensa el temido monstruo de la recesión. Ahora, con los datos definitivos en la hoja de cálculo, sabemos que la economía gallega está en recesión desde enero y acumula ya doce meses de caída. Y lo que es peor, que en el 2009 el ritmo de deterioro se ha equiparado con el español. Ojalá tampoco haya plus de resistencia para salir de esta.