El cine al servicio de la costa norte

José Alonso Quelle

A MARIÑA

El estreno de «Los muertos van deprisa» en 50 salas cinematográficas del país constituye una de las mejores campañas promocionales de Rinlo y Ribadeo

15 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Este fin de semana en cincuenta salas cinematográficas de toda España, desde Madrid a Barcelona, Valencia, Córdoba, Zaragoza, Sevilla o Santander se habla de Ribadeo y de los mejores percebes del mundo, los que crecen en las rocas de Rinlo. El estreno nacional de Los muertos van deprisa constituye para Ribadeo mucho más que un acontecimiento cultural del séptimo arte gallego. Cada espectador que entre a ver la película dirigida por Ángel de la Cruz se verá sorprendido por una fotografía que ensalza la costa ribadense y la idiosincrasia de Galicia.

La risa, por supuesto, está garantizada. Pero Los muertos van deprisa es mucho más. Son imágenes del mar rompiendo en Illa Pancha, de la costa de Piñeira y A Devesa, de la playa de As Catedrais -curiosamente con la marea alta, quizás porque Ángel de la Cruz quiso con ello huir del tópico-, de las copiosas mariscadas, de las gaitas...

El alcalde ribadense, Fernando Suárez, uno de los actores noveles que se estrenó en la película en un fugaz papel de sacerdote, con su partenaire el ex alcalde Pérez Vacas, no alberga duras sobre la repercusión de Los muertos van deprisa : «Esto supón unha das máis importantes campañas publicitarias de Rinlo e Ribadeo. Agardo que o éxito de público avale o que a crítica cinematográfica está dicindo».

No es exagerado intuir que Suárez hace votos y cruza los dedos por el triunfo del filme: «Para os que participamos na rodaxe foi unha experiencia persoal. Penso que vai ser un éxito, porque amosa un humor intelixente, moi galego», apunta.

De la experiencia personal podría hablar cada extra. Porque ha habido de todo. Incluso quejas por algún problema con el dinero prometido por participar. Pero sin lugar a dudas Ángel de la Cruz y su equipo se han ganado el aprecio de muchos ribadenses. La prueba la tuvieron en la premier de la película, en enero. En Ribadeo se valora que durante la grabación del filme buena parte de los actores y del equipo técnico se hicieron habituales de la noche y de las rondas de vinos. Fueron unos vecinos más, asequibles y cotidianos. Y ya se sabe que quien cumple la tradición de ir de vinos en Ribadeo tiene mucho ganado.

En las salas mariñanas

La película se puede ver este fin de semana en los dos cines de A Mariña, en Viveiro y Ribadeo. En ella los guiños al municipio ribadense son constantes. Las apariciones de vecinos, de empleados del Concello, del alcalde y ex alcalde, la banda sonora interpretada por la banda de música local...

La promoción ha sido intensa y Los muertos van deprisa es ya la película con más nominaciones, 19, a los premios Mestre Mateo que convoca la Academia Galega do Audiovisual.

Pero ahora el público tiene la palabra. Así lo reconocía ayer el propio Ángel de la Cruz: «Creemos que es una película en la puede funcionar muy bien el boca a boca. El que vaya a verla saldrá con una sensación muy agradable y si este fin de semana acude bastante público la película se mantendrá en cartel y comenzará a funcionar el boca a boca. Ahora solo los cabe esperar al lunes, a ver como va todo».

«Aparte de hacer una película divertida y entretenida, queríamos que Galicia quedase reflejada. Para eso exageramos tópicos de la mejor manera posible, de forma que los gallegos al verla nos sintamos orgullosos de nuestra tierra e idiosincrasia y los que no lo son se enamoren de Galicia. Y eso creo que va a ser especialmente beneficioso para Rinlo y Ribadeo. En el pase previo que hicimos esta semana en Madrid la gente se rió mucho y los que no conocían Galicia decían que tenían muchas ganas de venir», añadió Ángel de la Cruz.

Lo que ocurre es que el cine nacional no parece pasar por su mejor momento en lo que a asistencia de público se refiere. Eso es un hándicap para Los muertos van deprisa : «Es una realidad que no se puede negar. No obstante, en los pases que hicimos en Ribadeo, Valladolid, A Coruña y Madrid la gente aplaudió y se rió muchísimo. Estamos muy esperanzados».