Comienza el espectáculo

Miguel A. Lestegás

A MARIÑA

La División de Plata arranca hoy con el menor número de equipos de su historia e importantes cambios en su formato

13 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El balón pequeño comienza a rodar esta tarde en División de Plata. Después de un verano tumultuoso, en el que la categoría ha dado muchos bandazos, finalmente arranca con otra profunda reestructuración. Si la campaña pasada se pasó de tres a dos grupos, esta temporada también habrá modificaciones notables, tanto en el número de equipos como en el formato de competición.

La situación económica de muchos equipos y las importantes exigencias monetarias que impone la LNFS provocaron que muchos clubes renunciasen a la plaza que habían logrado sobre la cancha. Aunque bien es cierto que, en muchos casos, se ha llegado a esta situación por culpa de dirigentes que han vivido por encima de las posibilidades de su entidad en los últimos tiempos.

Los casos más sangrantes han sido los de equipos como el Armiñana Valencia (ahora Valencia Fútbol Sala), el Móstoles, el Tres Cantos o el Leis de Pontevedra. Los tres primeros se vieron obligados a renunciar a participar en División de Honor y, en el caso de mostoleños y tricantinos, también a la segunda categoría estatal, mientras que los pontevedreses descendieron de la máxima categoría y no fueron capaces de hacer frente al valor de la plaza de Plata.

De este modo, se ha pasado de una competición con 37 equipos a una con tan solo 23, de los que , incluso, aún no es segura la participación de algún conjunto. En los corrillos del fútbol sala corre durante los últimos días un rumor insistente que dice que el Valencia Fútbol Sala podría no salir a competir, debido a las apreturas económicas que sufre y a que la LNFS no ha dado su visto bueno al cambio de presidencia en el club levantino.

La reducción en el número de escuadras participantes ha conducido a la existencia de dos grupos tremendamente reducidos, en los que tomarán parte 11 y 12 equipos, siempre que no haya sorpresas de última hora.

Este hecho ha provocado que los dirigentes de la Liga se hayan planteado la necesidad de reformular la competición. Tras muchos años, el play off de ascenso dará paso a una liguilla. Los seis mejores equipos de cada grupo en la liga regular, se emparejarán en dos nuevos grupos, a razón de los clasificados en lugar impar de un grupo (primero, tercero y quinto) con los pares del otro (segundo, cuarto y sexto), y viceversa.

Esta temporada la posición final en la liga regular otorgará un pequeña ventaja a la hora de luchar por el ascenso. Los tres mejores del Norte y del Sur arrastrarán puntos a la segunda fase, que se disputará bajo el formato de una liguilla regular a doble vuelta. Los dos primeros comenzarán la liguilla con 3 puntos, los segundos arrastrarán 2 puntos, mientras que los terceros iniciarán la segunda fase con 1 punto. Del cuarto al sexto comenzarán con su casillero de puntos a cero. Los dos primeros clasificados de cada grupo serán los equipos que asciendan a División de Honor.

Entretanto, los otros seis (Sur) y cinco (Norte) equipos restantes lucharán por no descender en otra liguilla de dos grupos. En el colmo de la incongruencia, aquel grupo en donde estén el octavo y el décimo del Norte no habrá descenso, debido a la renuncia del Ourense. Por lo tanto, los equipos -algunos muy justos económicamente- deberán afrontar ocho partidos y cuatro desplazamientos sin jugarse absolutamente nada.

En el otro (séptimo, noveno y undécimo, del Grupo Norte; junto a octavo, décimo y duodécimo del Sur) sí que descenderá el último clasificado de la liguilla de permanencia.