Toda precaución es siempre demasiado poca

A MARIÑA

Hace solo una semana, el responsable de Protección Civil de A Coruña advirtió en estas mismas páginas, hablando de las zambullidas en el mar: «Avisamos continuamente, pero la gente sigue tirándose de cabeza. Existe un riesgo serio de sufrir lesión medular». Carlos García Touriñán se refería al peligroso trampolín de San Amaro, pero la tragedia del Matadero -un joven acaba de quedarse tetrapléjico por lanzarse al agua, en la orilla, de cabeza- nos hace recordar que toda precaución es, en cualquier momento y lugar, demasiado poca. Antes de zambullirnos, pensemos en lo mucho, lo infinito, que podemos perder en una sola décima de segundo. Por nosotros, y por los nuestros.