?n aspecto por resolver en el proyecto del PGOM es la ordenación del terreno del IGVS en Acea de Olga. En el documento que estuvo expuesto se prevé una parte edificada, zona verde y una dotación deportiva. Pero el IGVS presentó una alegación en la que pide que no se modifique la calificación inicial del citado terreno. El solar fue cedido por el Concello al Instituto como compensación por obras realizadas. Tenía calificación comercial, y, con base en ella, el IGVS convocó un concurso para adjudicarlo. Fue a parar a manos de una empresa que se proponía levantar un gran centro comercial. Tras algunos avatares, el solar pasó a otra firma, y finalmente el IGVS dio por anulada la adjudicación por distintos motivos. Esta decisión dio lugar a pleitos judiciales. Al mismo tiempo, los tribunales, en resolución de un recurso de la asociación de vecinos, anularon el estudio de detalle de Acea de Olga, entre otras cosas, porque no preveía el uso docente en el citado solar, que tenía inicialmente. Con esta resolución, el Concello diseñó el proyecto del PGOM en dicha zona. Ahora teme acabar pagando una multimillonaria indemnización (en algunos ámbitos se apuntan hasta cuatro millones) al hilo del indicado pleito.