Reportaje | Los problemas del urbanismo en Lugo Los profesionales creen que es necesario un acuerdo conjunto de todos los que intervienen en las construcciones. El artista García Gesto asegura que la provincia precisa «tiempos modernos» en materia arquitectónica
03 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?os cazadores de desastres urbanísticos, convocados por segundo año por el Colexio de Arquitectos, se hartaron de fotografiar desaguisados. Las fotos que acompañan este reportaje son sólo una muestra. En la provincia, incluida la capital, hay para dar y tomar. El artista Joaquín García Gesto, que participó como jurado del certamen fotográfico, recordó en la presentación del fallo, que los desastres afectan a la misma muralla y como prueba de ello son los rudimentarios muretes construidos para disimular los focos. En el concurso, las muestras del feísmo superaron con creces a las de la sección de aciertos. «La ciudadanía tiene mucha más conciencia de lo que es un desastre y está adquiriendo una mayor preocupación para tratar de que no se produzcan», expresó un miembro del jurado. Wenceslao Posada, el delegado del Colexio de Arquitectos de Galicia en Lugo, considera que en materia constructiva «hay que hacer otras cosas» pero para ello, destacó, es necesario que «estén de acuerdo todos los agentes que intervienen» cosa, por otro lado no muy fácil. A veces el entendimiento entre arquitectos, decoradores y constructores parece imposible. «Si existe esa unión de actitudes, mejores serán los resultados», apuntó Posada. La provincia está necesitada de un lavado de cara arquitectónico. «Los tiempos modernos en la arquitectura tienen que hacerse presentes en Lugo», recordó García Gesto. Además las autoridades competentes en la materia deben velar con más rigor y ser más contundentes para evitar casos preocupantes, en opinión de otros expertos. Los ejemplos de aberraciones son tan numerosos y preocupantes que con sólo darse un paseo por la Rúa Nova, por ejemplo, podrá contemplarse como algunos escudos fueron eclipsados por letreros comerciales. En la provincia pasa tres cuartos de lo mismo. Un buen ejemplo son los hórreos de Palas presentados al concurso por Orestes Currás. A la hora de hablar del feísmo, que sigue avanzando de forma galopante con ánimo de matar al buen gusto, hay que referirse al caso de Piornedo que fue motivo de varias fotos presentadas a concurso. En amplias zonas de montaña, pallozas y hórreos están siendo cubiertos, desde hace ya un par de años, con planchas metálicas. Los organismos con competencias en la materia conceden su beneplácito. Algunos especialistas dicen que deberían intervenir y dar subvenciones a los propietarios de estas construcciones que no pueden hacer frente a los costosos gastos que suponen el adquirir paja en Castilla. Hay un problema añadido: cada vez quedan menos personas que sepan hacer el retejado.