El país de la lluvia está sin agua

A MARIÑA

LA TRIBUNA | O |

29 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

AQUÍ ALGO falla; la esquina verde de España, la Suiza europea y no me acuerdo cuántos apelativos más de este tipo, que eran los que se utilizaban cuando yo estaba en la escuela para nombrar a Galicia, está sufriendo problemas para abastecer de agua localidades. Paralelamente, el campo que aquí siempre conservaba un punto de verde, podría pasar inadvertido en cualquier páramo castellano. ¿Qué confluencia de desastres se están dando para que esto ocurra? Pues varios: una política forestal absolutamente desastrosa, una política hidrológica que simplemente no existe; una mentalidad en la gente de absoluto derroche, una miopía en la clase política que se viene arrastrando de años atrás y por fin, la sequía, a la que se le echa la culpa de todo, como si esta sequía en vez de llevar unos pocos meses castigando esta tierra llevara un lustro instalada. Aquí prima más el aparentar que el ser; políticamente resultaba más rentable adoquinar plazas y alicatar el litoral o levantar un centro social, que no digo yo que no se hagan estas cosas, pero antes hay que garantizar el suministro de agua, la atención sanitaria, la educación. Siempre me llamó la atención ese derroche en alumbrados públicos, alumbrados que funcionan en cualquier rincón de la zona rural, incluso en aquellos sitios donde no pasa un alma en todo el año, mientras que en algunos colegios apagan la calefacción porque no hay dinero para pagarla. Pues todo esto son mimbres del mismo cesto. Y será hora de ponerse las pilas, porque estamos presumiendo de que vamos a ser destino turístico de referencia y enclave de desarrollo y hay que estar llevando el agua en cisternas. Y eso que somos el país de la lluvia y los verdes prados.