¿Y a nosotros quién nos paga?

A MARIÑA

TRIBUNA | O |

27 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

USTED, que tiene la paciencia de leer este artículo, quizás sea un empleado, tal vez un empresario, con sus responsabilidades y obligaciones. Es muy probable que tenga que responder de sus hechos, de sus decisiones, de su comportamiento y cumplir con lo que le tienen asignado. Si tiene personas a su cargo, ahora a fin de mes es posible que tenga que hacer verdaderos quebraderos de cabeza para cuadrar las cuentas y pagar los sueldos. Quizás tenga la desgracia de lamentarse de una decisión errónea, que le ha supuesto pérdidas a las que debe hacer frente con su patrimonio. Usted paga sus errores, como empresario o como empleado. Pero todo esto será un espejismo si tiene la suerte de ser un cargo de la Administración, mejor cuanto más alto. Si usted se equivoca no tendrá que echar cuentas, porque pagamos todos. Si acaso deberá dimitir, sin mayor riesgo para su cuenta corriente. ¿Qué importa pues dilapidar millones de euros? ¿Qué riesgo tienen las decisiones a la ligera, equivocarse o beneficiar a un amigo a sabiendas de que hay otros más capaces? Si usted no lo paga, ¿cuál es el problema? Y así seguirá en tanto no elevemos nuestro nivel de exigencia con los cargos públicos, a quienes por cierto pagamos el sueldo y son nuestros empleados. No al revés.