Dónde va la basura informática

La Voz A.?F.?C. | VIVEIRO

A MARIÑA

Reportaje | Reciclaje de aparatos electrónicos Empresas mariñanas no saben qué hacer con los ordenadores que se quedan obsoletos y con el resto de consumibles, pues en los puntos limpios los rechazan

18 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Tiendas de informática, academias de enseñanza, oficinas... El problema afecta ya a la mayoría de las empresas, pues la informatización se ha extendido a casi todos sectores en los últimos años. Cuando el ordenador o la impresora se quedan obsoletos surge la pregunta. ¿Qué hacer con los residuos electrónicos? ¿Dónde va la basura informática? ¿En qué contenedor? La respuesta no es sencilla ni en absoluto clara. Para empezar, no hay depósitos específicos para este tipo de desechos. Y en los puntos limpios (varios ya en la comarca) no aceptan los residuos procedentes de empresas, únicamente de particulares. Con esta sorpresa se encontró un empresario viveirense quien, después de interesarse por el tema en el ayuntamiento y ser remitido al punto limpio, y de allí enviado al concello, descubrió que nadie quiere hacerse cargo de la basura informática. «Probé a llevarla al chatarrero pero pronto me di cuenta de que, una vez que sacaba las partes metálicas, dejaba los aparatos junto al contenedor de basura normal. En fin, que era derivar el problema», relata. Ahora, explica, «lo que hacemos es almacenar en un local los ordenadores que se van quedando viejos, hasta que encontremos una empresa privada que los recoja». La extrañeza y la indignación son compartidas por el dueño de otra tienda informática de la zona. «Pagamos la tasa de recogida de basura como todos y no tenemos los mismos derechos», denuncia. Además del trastorno que ocasiona la acumulación de consumibles, los empresarios consultados reconocen que mucha gente tira estos residuos sin tener en cuenta los altos niveles de contaminación medioambiental que generan. La única salida «es recurrir a una compañía privada, en Vigo hay una, para que te recoja el material, eso sí, pagando una fortuna, que se suma a tus impuestos».