Las calles viveirenses y ribadenses se llenaron de gente para disfrutar del clima y los desfiles San Cibrao, Ferreira y el municipio burelense también vivieron la fiesta del color y del humor
08 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La controversia por el cambio de ubicación del parque comarcal de bomberos planeó sobre el desfile de Viveiro, seguido de cerca por cientos de personas. Os bombeiros da Mariña fue la carroza ganadora. Sus protagonistas escenificaron un rescate de un piso incendiado. La actualidad nacional también estuvo presente, con Quijote e Sancho, de la popular Comparsa da ONU, que también logró el primer premio. El condón de Fraga (segundo clasificado en parejas), el transcantábrico (primero en individual), el vals de las mariposas (tercero de carrozas) y los pilotos del carnaval (segundo de carrozas) también llamaron la atención por su originalidad. Pero quienes, sin duda, causaron mayor expectación fueron las integrantes del Río Samba Show, que pusieron ritmo brasileño al antroido de Viveiro. Al frente del desfile, que se retrasó más de una hora, estuvo la comparsa focense As Sin Xeito, que interpretó sus mejores coreografías. Y, mezclado entre el bullicio, el preso número 63.112. Bajo esa identidad se ocultaba, a cara descubierta, el teniente de alcalde nacionalista Francisco L. R. Guerreiro. El premio especial al humor se lo llevó la clínica del Doctor Papuchi. Al otro lado de A Mariña En Ribadeo los carnavales volvieron a brillar en el mapa mariñano. La organización cree que se superaron con facilidad los mil participantes, procedentes del Occidente astur, A Mariña y A Terra Cha, pues algún grupo ya lo formaban 50 componentes. La llegada de numerosas personas para ver y vivir el afamado carnaval ribadense, animados además por el buen tiempo, también originó atascos en puntos del núcleo urbano y para algunos la búsqueda de aparcamiento fue prácticamente una odisea. Salvo los problemas del denso tráfico, el desfile discurrió con normalidad y fue muy atractivo, como era de esperar. Los mejores en sus categorías fueron: en carrozas, cavernitolos, oeste salvaje, brigada 69 y os labregos; en charangas, A Choca, Aturuxo y Foliada; en grupos y comparsas, cadelos show, notas musicales, circo Los Tolini y butano explosivo; en parejas, el juego, no me queimes y los reyes del reciclaje y en individuales, botánica, flor mimosa y motoserristas. En el apartado infantil se premió a jardín de infancia, as castañeiras y os piratiños en grupos; a muñeco de nieve, Epi y Blas y la princesa y la costurera en parejas; y a aires de España, cuatro estaciones y don caracol en individuales. La organización del carnaval ribadense señaló ayer que éste es el «último ano» que están al frente de él. Alfonso Rodil apuntó que algunos de los miembros de la comisión organizadora suman ya unos veinte años de experiencia. En otros municipios Otras localidades de la comarca también disfrutaron del sabor del carnaval. Hubo desfiles en Burela, San Cibrao y Ferreira do Valadouro que deleitaron al público con esa lectura cómica que hace el antroido de la realidad. En la primera, el desfile comenzó como ya es tradición en la calle de Ril y finalizó en la plaza de A Mariña, donde esperaba a todos una gran verbena. El antroido burelense estuvo animado. En San Cibrao, hubo ambiente de público y el desfile lo formaron, entre otros, doce comparsas, que recibieron premios gastronómicos. Pero aún quedan en el cartel del antroido mariñano desfiles por celebrar, como los de Lourenzá y Mondoñedo.