Foz vuela hacia el reencuentro

La Voz FOZ

A MARIÑA

Crónica | En ruta hacia Argentina La expedición focense, compuesta por treinta y tres personas, partía esta madrugada para encontrarse con sus familiares emigrados en el país de la Pampa

17 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Muy temprano, seguramente con nervios, pero sobre todo con emoción, estaba previsto que partieran hacia Buenos Aires los componentes del grupo que participan en el viaje institucional organizado por el Concello de Foz para reencontrarse con los paisanos emigrados en Argentina. El alcalde José María García Rivera y la concejala de emigración, Rosa Alonso, representan al Concello en este viaje al exterior. La llegada al aeropuerto bonaerense está prevista para las 20.15 horas de hoy (01.15 horas del día 19 hora española). Mañana será un día reservado para descansar, visitar la ciudad y tomar contacto con la familia y el 20 comienzan los actos oficiales; el más emotivo tendrá lugar en el centro gallego de Betanzos, donde se celebrará el principal encuentro con los emigrantes focenses y sus descendientes y con otros gallegos residentes en Argentina. Pondrán vídeos con imágenes de la comarca, habrá pinchos, discursos y, al final, se entregarán los paquetes que los vecinos de Foz envían a sus familiares. Para los días siguientes hay actos de todo tipo, desde una visita turística de dos días a la zona de Iguazú, hasta encuentros con colectivos de emigrantes, visitas a varios centros gallegos y entrevistas con autoridades argentinas, entre ellas el alcalde de Mar de Plata, ciudad en la que se inaugura el primer punto de la Rede Cidadá en la emigración. El programa oficial incluye también una conferencia de García Rivera en la sede del partido socialista de Buenos Aires y la visita a la sede de Mensajeros de la Paz, colectivo que atiende el asilo de Foz. Y por encima de todo, habrá historias de la gente de Foz que hace décadas dejó su tierra en un viaje que sin duda resultó difícil para los que se fueron y para los que se quedaron. El viaje de hoy está cargado de emociones contradictorias; lleva la alegría del encuentro y la desazón de encontrarse con un país, con una gente que vive situaciones difíciles debido a la crisis económica y social que aqueja a Argentina desde hace unos años.