El PP quiere recuperarlo por la pujanza económica y social del pueblo El Concello ofrece terrenos para edificarlo y espera el respaldo de Congreso y Senado
25 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l próximo día 12 de enero se cumplirán doce años de lo que entonces se anunció como «supresión definitiva e irreversible» del puesto que la Guardia Civil tenía en San Cibrao. A meses del aniversario de la contestada pérdida de ese servicio de seguridad ciudadana, el gobierno popular de Cervo pretende recuperarlo. La actividad económica y social del municipio son dos de los principales argumentos esgrimidos por las autoridades locales. Del aspecto económico, el gobierno popular destaca que Cervo alberga la mayor industria de la provincia (la multinacional aluminera Alcoa), parte de un puerto de interés general como el comercial de San Cibrao, un muelle pesquero, un polígono industrial, cuatro entidades bancarias y más de cien comercios y empresas. Con una población censada de cinco mil habitantes, asegura que durante el verano se duplica. Mediante una moción que será debatida en pleno, el PP ya ha puesto en marcha una reivindicación que dirige al Gobierno socialista central. La mayoría absoluta con la que cuenta en la corporación le basta para dar este primer paso. El siguiente será recabar el apoyo de los grupos del PSOE, PP y BNG en el Congreso y en el Senado, para instar al Ejecutivo a construir el cuartel. Los populares de Cervo quieren tener cuanto antes agentes de la Guardia Civil destacados en su municipio. Por eso, en la comunicación que dirigirá el Concello a la Subdelegación del Gobierno en Lugo y al Ministerio de Interior, ya ponen a su disposición terrenos para edificar el cuartel. José Insua y José Manuel Balseiro, regidor y primer teniente de alcalde, dejan en manos de los técnicos estatales la ubicación y la dotación de un servicio que consideran «necesario». Único en la provincia Otro de los factores que, a juicio del gobierno local, respalda su petición es que en la provincia lucense «no hay ningún municipio con un nivel de población como Cervo que no tenga cuartel». Ese hecho lo menciona porque cuando en 1993 se cerró el puesto de la Guardia Civil en San Cibrao, desde el entonces Gobierno Civil de Lugo se justificó por un plan interno de reestructuración de acuartelamientos, según el cual se suprimían en los municipios donde había más de uno. Cervo dejó de tener dos dos años después, en 1995, cuando Burela se segregó y se constituyó en ayuntamiento independiente. Un cabo y cinco agentes Los cinco agentes y el cabo que hasta el 12 de enero de 1993 atendían el puesto de la Guardia Civil en San Cibrao fueron trasladados a otros cuarteles lucenses, con el compromiso de que miembros de ese cuerpo armado destinados en Burela continuarían patrullando por el municipio de Cervo. La medida no satisfizo a los colectivos vecinales ni a los grupos de la oposición, que centraron sus iras en el alcalde, el socialista Roberto Álvarez, acusándole de plegarse a las decisiones del Gobierno socialista nacional. Ismael Rego, entonces primer teniente de alcalde en Cervo, anunció su intención de «facilitar a recuperación» del puesto. Finalmente, la corporación en pleno rechazó solicitar la reapertura del puesto de San Cibrao y, en su lugar, pidió la Guardia Civil del Mar, pero nunca más se supo del tema.