Desde las entrañas del mar

Ana Balseiro
Ana Balseiro LUARCA

A MARIÑA

CEPESMA

Crónica | Calamares gigantes en Luarca Cepesma practicó ayer la necropsia para determinar las causas de la muerte de varios de los delfines que vararon hace quince días en diferentes puntos del litoral asturiano

16 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Al mediodía de ayer todo estaba preparado en Luarca, en las instalaciones del Aula del Mar de Cepesma, para que dieran comienzo las necropsias de dos calamares gigantes y tres de los cráneos de siete delfines que vararon hace un par de semanas en diferentes puntos del litoral de la región. Y para llevar a cabo la tarea se desplazaron hasta Luarca el equipo del doctor Ángel Guerra, del Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo; además de Antonio Jesús Fernández Rodríguez, catedrático de la Universidad de Las Palmas en el departamento de Patología Animal. La jornada comenzó practicándoseles la necropsia a dos calamares gigantes, un Taningia Danae de 104 kilos de peso, y un Architeuthis Dux de 90 kilos. Pero pese a la espectacularidad de ambos animales, ayer todas las miradas estaban puestas en las cabezas de tres de los siete delfines comunes que vararon y murieron hace dos semanas en otros tantos puntos del litoral. En su día, Cepesma conservó los cráneos -concretamente los localizados en playas de Castrillón, Colunga y Gijón, como explicó el presidente del colectivo, Luis Laria- para poder estudiar con detenimiento su aparato auditivo y determinar qué pudo provocar su muerte. «Dadas las características de todos los delfines localizados en esa fecha concreta, que fue un varamiento masivo y que los animales estaban vivos, creemos que la causa de su muerte pudo ser una explosión. Y precisamente en aquel momento se estaban realizando voladuras en el puerto de Gijón. La onda expansiva pudo dañar el oído de estos animales, destrozar su sistema de ecolocalización y provocar así los extraños varamientos», apuntó Laria. Así, durante la tarde, los expertos extrajeron el oído interno de los animales, además de la masa encefálica, y tomaron muestras para su análisis posterior. En el caso de los calamares gigantes, el equipo que practicó la necropsia tomó muestras y realizó la biometría de los animales. Se trata de conocer cada vez más aspectos de estos gigantes marinos.