Los profesionales afirman que el calor y la sequía estivales han condicionado la campaña Las cofradías de pescadores de la comarca confían en un otoño con lluvia y viento para que el precio del marisco suba
13 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El percebe que se está poniendo a la venta en las lonjas de la comarca es más pequeño que el del año pasado. Así lo explicaron ayer a esta Redacción los respectivos patrones mayores de las cofradías de Luarca y de Puerto de Vega, José Antonio Fernández y Abelardo García, quienes explicaron además cuál era la causa de ese tamaño inferior. Fernández y García manifestaron que el final de la pasada primavera y el verano -cuando se registraron altas temperaturas, escasas lluvias y pocos vientos- no habían favorecido el desarrollo del marisco en sus zonas. «El percebe necesita el agua de la lluvia pegando en la piedra y el agua del mar batiendo», dijo Fernández. El tamaño de los percebes mínimo de los percebes es de cuatro centímetros, y si se capturan en «piñas», esa talla deberá ser alcanzada al menos por los ejemplares que supongan las tres quintas partes del peso total del grupo. Situación reversible No obstante, la situación que ha aparecido no es irreversible, y unas próximas semanas de lluvia y viento podrían ayudar a que el percebe aumentase de tamaño y alcanzase unas condiciones más favorables para diciembre, mes en el que los precios suelen dispararse. El kilo de percebe osciló la semana pasada en la lonja de Luarca entre los 6 y los 52 euros, mientras que en Puerto de Vega llegó a venderse a 87. Como ya informó este periódico, los precios del primer día de venta de la campaña, que empezó el día 1, fueron inferiores a los del año pasado, hasta el punto de que los mariscadores de Luarca dejaron de faenar durante dos días, tras comprobar que las primeras cotizaciones obtenidas en la lonja eran bajas. En el descenso del precio influyó, según las impresiones del sector, el abastecimiento del mercado, con unas grandes reservas de percebe para esta época del año. «Algunos compradores nos decían que tenían los frigoríficos llenos», declaró Fernández ayer.