RÁFAGA | O |
22 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.LA INVESTIGACIÓN continúa. Descubrir las causas del trágico accidente laboral registrado en la factoría de Alcoa parece complicado, más porque el único testigo vivo apenas recuerda nada. La gravedad del percance justifica el despliegue humano y técnico de las partes implicadas. Sus conclusiones deben servir, cuando menos, para evitar que se repitan siniestros que por ahora nadie puede explicar.