Renovarse o morir

MARTA PÉREZ

A MARIÑA

LA TRIBUNA | O |

08 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

SI EL TURISMO rural está o no de moda es una cuestión que se nos escapa. Lo que si es cierto es que sin iniciativas innovadoras pronto podremos asentar esa premisa como válida. Por eso son dignos de admirar todos los esfuerzos, ya sean o no institucionales, por promover el turismo en nuestras villas y pueblos. La mancomunidad Oscos-Eo organiza semanalmente y por un precio módico formas alternativas de turismo. Véase descensos en canoa, rutas en bici, senderismo, o recogida de algo tan emblemático como la quiastolita, o «piedra de San Pedro». Lo tenemos al lado, pero solemos descartarlo por otras opciones, mientras que los «forasteros» se maravillan de nuestras riquezas. No todo el turismo busca un sol abrasador y playas de ensueño, que haberlas hailas. No estaría de más que los representantes municipales se diesen una vuelta por tierras del norte, por Irlanda o Escocia, y tomasen nota de lo que allí se hace para atraer y mantener el turismo, entre niebla y nubes permanentes. La clave está en mejorar los servicios, pero, sobre todo en innovar día a día, con ahínco. Si la esperanza es el sueño de los que están despiertos, no nos durmamos.