LA TRIBUNA | O |
26 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.LOS QUE TENGAN como práctica habitual la abstención por el convencimiento de la inutilidad de su voto deberían de fijarse en los resultados del Occidente y pensar que un voto es una herramienta tan útil como sorprendente. Anteanoche, al comentar los resultados del domingo y su posible repercusión en las elecciones generales del año próximo, un analista dijo en una cadena de televisión que el día no había sido un 14 de abril y que los cambios podían ser importantes pero no drásticos. Uno cree que no le faltaba razón al tertuliano, pero no menos cierto le parece que el 25 de mayo de 2003 dejó entre el Eo y el Esva un conjunto de resultados que sin duda serán analizados con lupa en estos próximos días. Las alcaldías de Castropol, San Tirso y El Franco cambian de partido; las de Valdés, Navia y Vegadeo dependen de pactos, y alcaldes como Gervasio Acevedo o Eduardo Lastra pueden presumir de que la oposición desgasta más que el poder. No es mala cosecha de resultados para los amigos de las interpretaciones, aunque a uno le gustaría que fuese favorable sobre todo, por encima de ideologías, para los vecinos de la comarca.