El número dos del PSOE arropó a los candidatos de Viveiro y Ribadeo
17 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.José Blanco llegó al teatro Pastor Díaz de Viveiro y entró a matar, como en el coso taurino. Porque vamos a ver, si A Coruña y Lugo, con Paco Vázquez y Pepe Orozco están orgullosas de tener un alcalde socialista, ¿por qué no va a ocurrir lo mismo con Viveiro?, vino a decir el número dos del PSOE nacional, la mano derecha de Zapatero. Blanco llegó a los feudos del popular Aja con la euforia de una victoria que sobrepasa ya la cita municipal del domingo. Pero antes puso las cosas en su sitio. Su primer abrazo, para el histórico Paco Almoina. Después, el mensaje: que la unión hace la fuerza y que entre los socialistas de toda la vida y los independientes, «el PSOE presenta hoy la mejor de las candidaturas». En el Día das Letras Galegas, la P tuvo un especial protagonismo. «P de Popular, de prepotencia, de Prestige , de paro, de pasado, de prensa pública amordazada, e o día 25, P de perder de vista ó PP»,dijo Ricardo Varela, responsable provincial del PSOE. Y el respetable le dedicó los primeros aplausos de la mañana. Y hete aquí que el azar de la contienda electoral trae a la misma comarca a dos pesos pesados de la política nacional. Y Blanco tira sus dardos contra el «ministro del tormento», vamos, el de Fomento. Oigan, ¿pero cómo puede venir este señor a prometer la Transcantábrica, aquello «que pintó sobre un papel y excluye encima a Viveiro?», increpó. Y la promesa, el PSOE sabrá solucionarlo en su momento. Que el ministro sepa que a la costa de Lugo se viene «a algo más que a cazar, hay que dar explicaciones». Prestige , la guerra, la doble moral de la derecha, las pensiones, la reforma educativa, todo tuvo su espacio en el cóctel que agitó el dirigente. El resultado, que en Galicia el PSOE es la fuerza emergente, y después del domingo «directamente en canoa a Raxoi y a la Moncloa». Y entonces llegó Melchor. E hizo bueno aquello de que las palabras pueden ser como piedras y volverse contra quien las dice. En este caso, contra Aja y sus declaraciones en la prensa. Que en 20 años no hay PXOM, ni saneamiento integral, que confunden participación con paciencia ciudadana, que usan medidas coercitivas, que es hora de que los vecinos tomen la palabra, dijo Melchor Roel. Y acabó con versos de Machado, y el compromiso de traer otra forma de gobernar Viveiro. Blanco desayunó previamente con una treintena de representantes de la empresa, el comercio y los colectivos vecinales de Ribadeo para recoger sus inquietudes.