RÁFAGA
29 oct 2002 . Actualizado a las 06:00 h.NO SE OCULTAN, pero tampoco quieren ser identificados. Después de tirar la piedra no esconden la mano, pero cuantos menos se enteren... Todo esto viene a cuento por lo complicado que resulta conseguir testimonios individuales, con fotografía, de acontecimientos como la huelga de la enseñanza de ayer. Dar la cara no es una valentonada, sino un acto consecuente con lo que uno hace.