XOSÉ MARÍA PALACIOS LA ENTREVISTA Ignacio Ramonet, director de «Le Monde Diplomatique», analiza el turismo de zonas periféricas Es todo un lujo que una personalidad como Ignacio Ramonet, director de «Le Monde Diplomatique», participe en un ciclo de conferencias. Ayer disertó en la Escuela de Verano organizada por UGT en Vegadeo, y además comentó a este periódico diversas impresiones esa globalización en la que aún parece haber un hueco para turismos bien enfocados.
08 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Poco después de llegar al hotel de Ribadeo en donde se hospeda, Ramonet, mientras camina por las calles del centro urbano, pregunta si es día de fiesta. Luego, en las dependencias del Grupo Voz, se interesa por el número de ediciones de La Voz de Galicia y por el territorio de influencia que abarca la edición de A Mariña-Asturias. Comienza a hablar sobre temas que domina con maestría: el centro y la periferia _«la idea de centro y de periferia sigue existiendo», afirma_, la globalización... _Hay lugares como Taramundi, a pocos kilómetros de aquí, de Ribadeo, que han sabido diseñar una oferta turística sin estar junto a grandes vías de comunicación. _¿Significa que lo lejano hoy puede ser también una ventaja? _Hoy hay una preocupación por la ecología y el medio ambiente. Eso nos permite vivir a un ritmo relativamente humano con un patrimonio auténtico, comer cosas no contaminadas... Es el turismo que más se desarrolla, más que el costero. Corresponde a una clase media alta. Es un punto de vista nuevo, y las regiones que se han conservado al margen se dan cuenta de que haber estado al margen es una riqueza. El centro de Francia o el de Italia, la Toscana, se mantienen puros, y eso es una riqueza. En España, ciudades como Santiago, son una maravilla... Lo que ocurre en Taramundi es un síntoma de muchos lugares de Europa.