«Para ir a la moda hay que jugar al parchís»

xoel lópez penido / J.B.

AL SOL

PACO RODRÍGUEZ

Los veinteañeros reviven juegos que, para muchos, ya eran cosa del pasado

10 ago 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Tardes de sol. Terrazas repletas de gente. No hay mesas vacías. Pero sí tableros de colores cubriéndolas. Muchos pueden pensar que los juegos tradicionales están en decadencia. En la sociedad actual, más que digitalizada, todavía hay quién sigue dando vida a los juegos de siempre. Ellos lo tienen claro, coinciden en que «para ir a la moda hay que jugar al parchís», dice Lucía García, una de las jugadoras.

El juego triunfa. También entre los jóvenes. Los hay que desempolvan los tableros de sus padres. Otros adquieren nuevos ejemplares. Incluso los hay que prefieren jugar a través de la red, móvil en mano. Pero el parchís sigue sumando adeptos. Jóvenes de 21 o 22 años. Hay costumbres que parecen no desaparecer.

Elegir color, agitar los dados, movimiento de fichas y que empiece la carrera. El funcionamiento es sencillo. Entre ficha y ficha, un trago a la cerveza. Las reglas son conocidas por todos. La búsqueda de adrenalina y de planes grupales, son los principales motivos que llevan a los adolescentes a recuperar este pasatiempo. «Al principio teníamos problemas porque cada uno jugaba de una forma en su casa. Al final acabamos por redactar nuestras propias bases y lo dejamos todo claro», señala Elsa Velasco.

Pero, ¿de dónde viene este afán por el juego de tabla? Tenía que ser el azar. Todo empezó un día de broma, apunta otra de las entrevistadas. «Bajamos un tablero y una baraja de cartas. Al final se convirtió en una costumbre. Si alguna vez nos lo olvidamos, al final lo echamos de menos», confirma Sergio Villar entre risas.

Los jugadores apuntan también que permite mantener una conversación a la vez que se juega. Es económico y un buen recurso para matar las tardes. «Es una excusa para estar juntos. A veces la misma partida se alarga hasta dos horas» dice Lucía García.

Cuándo se les pregunta por el sitio más raro al que han ido acompañados por el tablero, no hay dudas. En el río, la playa, de vacaciones en una casa rural o en una terraza. «No hay sitios raros para jugar. Lo llevamos a todos lados. Solo se necesita una mesa y, a veces, ni eso» avanza Elsa.

Lo que está claro es que el parchís traspasa generaciones. Y soportes. Además de los que juegan de forma tradicional, es debido indicar que, Parchís HD, la aplicación para jugar en la tablet, es el cuarto juego más descargado en Android. Sin embargo, ¿por qué los hay que siguen jugando en el tablero tradicional? «Es algo parecido a comer de nuevo el plato favorito de tu abuela», reza Amara Caruncho.

Momentos de la infancia. Todo el mundo ha jugado en algún momento de su vida. Es un juego de siempre y para siempre. Para ellos no existe una edad máxima para jugar, Sergio lo tiene claro: «Mientras haya verano, habrá parchís».