Verano sin canción

isaac pedrouzo CON CHANCLAS

AL SOL

04 ago 2017 . Actualizado a las 13:11 h.

Año tras año he vivido con la suerte de haber podido escapar de casi todo en la vida. Incluso de las canciones del verano. Solo me sentí perseguido una vez por Jacqueline de La Vega. Presentaba concursos, galas, matinales. Incluso llegó a gustarme durante unos minutos. Los mismos que dura el amor individual. Pero tratar de obviar algunas facetas de lo cotidiano es tan estúpido como inútil.

El Koala me perseguía a todo volumen, desde la radio del coche parado frente a mi casa hasta el supermercado. Aparecía de pronto acomodando sitio entre un nuevo intento renovado de Madonna y una Amaral empeñada en buscar el amor de los indies. Huir de aquel señor que quería hacer un corral era imposible.

Mis amigos y yo decidimos llenar las noches de calor con fiestas temáticas donde el guion establecido por adelantado evitase coger un giro equivocado, donde el enunciado del cartel publicitario fuese un no rotundo a modo de portero de discoteca que dejase a todas las canciones del verano en la puerta de local.