Capturado en un búnker bajo tierra un jefe clave de la Camorra

Maria Signo ROMA / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

«El Estado ganó», dijo Zagaria al ser detenido tras 16 años de persecución

08 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Hacía 16 años que la policía italiana buscaba a Michele Zagaria, Capastorta (Cara torcida), uno de los más importantes jefes de la Camorra, del clan de los Casalesi. Ayer fue localizado en un túnel excavado a cinco metros de profundidad bajo una discreta vivienda de Casapesenna, cerca de Caserta, en una de las más importantes operaciones policiales de los últimos tiempos.

Con un irónico «ganaron, el Estado ganó», el mafioso recibió a los policías que lo detuvieron. Zagaria, de 53 años, tenía su escondrijo en su pueblo, en la zona de Casal de Príncipe, bajo una estructura de cemento de la que tuvo que ser extraído con la ayuda de excavadoras. Condenado en tres ocasiones a cadena perpetua, esta vez está acusado de asociación ilícita de tipo mafioso, asesinato, extorsión y robo a mano armada, y figura en la lista de los fugitivos más peligrosos del país.

Uno de los primeros en felicitar a la policía fue el escritor Roberto Saviano, quien en un mensaje en Twitter comentó: «Agarraron a Zagaria, como un ratón bajo tierra. ¡Magnífico trabajo, chicos!». Ya en el 2006, Saviano afirmaba que el capo se encontraba escondido en su localidad natal, Casapesenna.

Desde su búnker, Zagaria continuaba manejando los negocios del clan, entre ellos las contratas ilegales en el sector de la construcción que se extendían por toda Italia. Hombre solitario, en su escondite se encontraron varios libros, entre ellos los del fiscal antimafia Raffaele Cantone, especializado en la caza a mafiosos fugitivos, así como un ejemplar de Gomorra. Para proteger el lugar se había instalado un sofisticado sistema de videocámaras. Los investigadores consideran a Zagaria un capo cercano al método de la Mafia siciliana por la discreción y la omertá (ley del silencio) que imponía a los suyos. Dicen que evitaba el uso de teléfonos y se servía de las iglesias como lugar de reunión.

En la novela Gomorra, Saviano puso al descubierto los negocios del clan de los Casalesi, uno de los más despiadados de la Camorra napolitana y que cada año genera negocios por un valor de 30.000 millones de euros. Con la detención de Zagaria se ha descabezado la jefatura del clan de los Casalesi, ya que en noviembre del 2010 fue localizado el otro jefe del clan, Antonio Iovinne, mientras que en enero del 2009, tras una rocambolesca persecución, la policía capturó a Peppe Setola.