La violencia callejera se extiende por Londres y llega a Birmingham

Imanol Allende LONDRES / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

Más de 200 detenidos en lo que parecen ataques bien organizados

09 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Londres afrontaba ayer una nueve noche de disturbios callejeros, que se extendían por nuevos barrios de la capital británica y se propagaban a la ciudad de Birmingham. Por tercer día consecutivo, varios cientos de jóvenes se enfrentaban desde primera hora de la tarde a la policía lanzando cócteles molotov, quemando vehículos y edificios, levantando barricadas y saqueando comercios, en lo que parecían ataques orquestados y bien organizados.

Si los disturbios que arrancaron la noche del sábado en el multiétnico barrio norteño de Tottenham, después de una protesta por la muerte de un joven negro, Mark Duggan, a manos de la policía, se habían extendido el domingo al menos a otras siete partes de Londres, ayer alcanzaban ya once zonas, con un saldo de 215 detenidos, 30 policías heridos y con daños que ascienden ya a varios millones.

Los nuevos altercados se desataron en los barrios del este londinense, como Peckham, el conflictivo Hackney y Lewisham, donde bandas de jóvenes atacaron a los antidisturbios y prendieron fuego a varios autobuses y comercios. También se levantaron barricadas y se perpetraron ataques a comercios en Stratford, Islington, Kilburn y Harlesden.

En Birmingham, las fuerzas de seguridad se enfrentaban anoche a un numeroso grupo de jóvenes, después de que estos rompiesen varios escaparates.

Colas para saquear

Londres amaneció ayer oliendo a gasolina, con coches aún humeando y comercios saqueados. Horas antes, bandas de jóvenes asaltaron tiendas de electrodomésticos -llevando grandes televisores de plasma-, tiendas de teléfonos móviles y una joyería en Enfield, al norte, de donde sustrajeron relojes por valor de 50.000 euros. Según la policía, en algunos casos los saqueadores hacían cola para entrar en los comercios. También se registraron altercados en Walthamstow, al este y en Brixton, en el sur de la capital, así como en Islington, al norte, y en Oxford Circus, en el centro.

La gravedad de la situación obligó a suspender las vacaciones de la ministra del Interior, Theresa May, que señaló que los causantes de estos disturbios son simplemente «delincuentes» y prometió que serán llevados ante la Justicia. Los disturbios han tomado a todo el mundo por sorpresa. La máxima responsable de la policía metropolitana para Tottenham, Sandra Looby, había partido hora antes de vacaciones a Florida. Tampoco estaban su alcalde (ayer anunció su regreso a Londres), ni el viceprimer ministro, Nick Clegg, ni el premier David Cameron. Ayer fue el primer día de trabajo de Clegg tras sus vacaciones en España. «No es verdad que estuviera el país sin liderazgo», indicó cuando visitó las zona afectadas, y agregó: «Solo se trata de pillaje y violencia gratuita».

Mientras, el caso Duggan ya está en manos de la Comisión Independiente de Quejas a la Policía.