La dirigente del Tea Party gana fuerza en las primarias republicanas
03 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Hasta hace nada, cuando se hablaba de Michele en EE.UU. todo el mundo pensaba en una sola persona: Michele Obama. Pero en las últimas dos semanas eso ha cambiado. Ahora muchos estadounidenses, seguro que el presidente incluido, saben que hay otra Michele en el horizonte: Michele Bachmann.
Tiene 55 años, es congresista, madre biológica de cinco hijos y tutora de otros veintitrés, ex asesora fiscal en Hacienda, religiosa, conservadora, una de las máximas figuras del movimiento Tea Party y candidata a la nominación republicana para las elecciones presidenciales del año próximo. Las últimas encuestas realizadas entre los probables votantes republicanos señalan que solo ella y el exgobernador Mitt Romney destacan en la intención de voto entre los nueve republicanos que han comenzado su campaña.
Claro que aún no se sabe quiénes serán los que se disputen finalmente la nominación. Por ejemplo, parece bastante evidente que Sarah Palin estará entre ellos. Y hace unos meses, cualquiera habría pensado que la presencia de Palin anularía las posibilidades de Bachmann porque sus perfiles son muy parecidos. Pero en el reciente debate que tuvieron los candidatos republicanos, sin la presencia de Palin, la gran sorpresa la dio Bachmann. Hasta ese momento, la crítica más común a la congresista de Minnesota eran sus meteduras de pata, un poco al estilo de las críticas a Sarah Palin. Pero en ese debate, Bachmann demostró que tiene sentido del humor, que no es tan ferozmente conservadora como la pintan, que está muy preparada para hablar de algunos temas, entre ellos los asuntos económicos, y que es una política seria y profesional.
Incluso dentro del movimiento en el que tanto Palin como ella son líderes, el Tea Party, parece que empieza a ganar más apoyos de los que tendría la de Alaska. Y es que aunque Palin es mucho más popular, sus propios compañeros en el movimiento conservador dudan de su capacidad como gestora al frente del país. Algo que no ocurre en el caso de Bachmann. A partir de ahora su estrategia deberá diferenciarla de sus compañeros republicanos porque, hasta el momento, todos han centrado sus discursos en ataques sin piedad contra Obama.
bachmann emerge con fuerza en la escena política de EE.UU.