La ONU acusa a Gbagbo y a Ouattara de masacres en el oeste de Costa de Marfil

fran blandy ABIYÁN / AFP

INTERNACIONAL

La Cruz Roja anuncia que al menos 800 personas murieron el martes en actos violentos en Duekue

03 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La batalla de Abiyán continuaba ayer con intensos tiroteos cerca de los últimos bastiones del presidente marfileño saliente Laurent Gbagbo, cuyas fuerzas, así como las de su rival, Alassane Ouattara, son acusadas por la ONU de masacres realizadas en el oeste del país.

La misión de la ONU en Costa de Marfil (Onuci) indicó que unas 330 personas murieron en Duekue (oeste), la mayoría a manos de combatientes del presidente electo reconocido por la comunidad internacional, Alassane Ouattara, que entraron en la localidad el martes.

Guillaume N?Gefa, de la división de derechos humanos de la Onuci, dijo que de las 330 personas muertas en la ciudad al comenzar la semana, la mayoría fueron víctimas de las fuerzas de Ouattara, pero un centenar murió a manos de las tropas fieles al mandatario saliente, Laurent Gbagbo.

«Antes de que se tomara la ciudad fueron las milicias y los mercenarios los que atacaron a la población del norte», en su mayoría musulmanes de la etnia diula, así como a «ciudadanos de África del oeste», agregó. Luego tuvo lugar el ataque de las fuerzas de Ouattara que tomaron Duekue el martes.

Un portavoz de las fuerzas militares de Ouattara aclaró que las víctimas eran «milicianos y no civiles».

El presidente electo afirmó ayer haber hallado fosas comunes en el oeste, en medio de una batalla por el poder con el presidente saliente Gbagbo.

Poco antes, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) anunció que «al menos 800 personas» murieron el martes 29 en actos violentos en Duekue. Añadió que decenas de miles de hombres, mujeres y niños huyeron de la localidad desde el lunes por los combates y los saqueos. Otros miles de personas están huyendo desde otras partes del país hacia Ghana. Human Rights Watch dijo que la mayoría de las atrocidades han sido cometidas por las fuerzas de Gbagbo, aunque advirtió que Ouattara debería moderar a sus tropas.